Una mas de DC, puede uno pensar ante la película de Aquaman, aburrida, sin que termine de cuajar, con personajes acartonados y apresurados al puro estilo de sus antecesoras.
Pero, ¡vaya sorpresa!
Rompiendo todos los esquemas vistos hasta este momento, Aquaman se presenta como una propuesta fresca, interesante y sobre todo entretenida y divertida. Tomando a un personaje venido a menos en los cómics y en los dibujos animados y transformándolo en un (perdón) cabrón en toda la extensión de la palabra imposible de odiar.
La dirección de James Wan (El conjuro) es impecable, regalándonos un océano completo en el cual sumergirnos y dejarnos llevar por su corriente creativa. Sumamente cuidadoso en los detalles, el tipo sabe perfectamente cómo contarnos una historia y lograr que ésta nos atrape.
Los efectos especiales son bellísimos y bien logrados, el manejo del 3D es magistral e imponente. Los efectos de sonido de una excelente calidad, sobre todo en las escenas bajo el agua, logrando que el espectador se la crea que se encuentra en las profundidades.
La química entre Jason Momoa y Amber Heard, ambos protagonistas de la cinta, es deliciosa, regalándonos momentos hilarantes y más que divertidos.
Las secuencias de acción se muestran impresionantes, imponentes y emocionantes que te dejan al filo del asiento en más de una ocasión.
Una historia Shakesperiana con diálogos profundos y ceremoniosos combinada con la magia de los cómics y la grandiosidad de toda la tecnología cinematográfica de hoy. Imperdible bajo ninguna circunstancia. Muy satisfecho sin duda, y con ganas de ver mas de este personaje que sin duda será el pivote sobre el que girará (tarugos si no) todo el universo cinematográfico de DC.
Le doy un 9
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